La solidaridad volvió a recorrer más de 800 kilómetros desde Pilar hasta La Rioja de la mano de los alumnos de 5.º año del Colegio Santa Marta, quienes protagonizaron una experiencia que trascendió la entrega de donaciones y permitió generar nuevos vínculos con una comunidad rural.
Los estudiantes viajaron hasta La Torre, donde compartieron una jornada con los niños de la Escuela Rural Juan Ramón Carrizo. El encuentro formó parte de “Multiplicando Panes”, un proyecto solidario que la institución desarrolla cada año con el objetivo de acompañar a familias de un paraje rural de la provincia de La Rioja.
La iniciativa comienza en Pilar, donde los propios estudiantes y la comunidad reúnen donaciones de alimentos, ropa y dinero que luego son trasladadas hasta el destino. Pero el viaje representa mucho más que llevar ayuda material.
Una iniciativa que nació para compartir y acompañar
“Multiplicando Panes” propone que los jóvenes se involucren activamente en una experiencia de solidaridad y compromiso social. Durante el año, los alumnos trabajan para reunir los recursos que luego trasladan hasta La Rioja y, finalmente, participan personalmente de la entrega.
El contacto directo con las familias y los niños permite darle otra dimensión al proyecto. La jornada compartida incluye momentos de juego, encuentro y acompañamiento, generando vínculos que permanecen más allá de las donaciones.
Para los estudiantes, el viaje representa también una oportunidad de conocer otra realidad, acercarse a una comunidad diferente y comprender que la solidaridad puede construirse a partir de acciones concretas y sostenidas en el tiempo.
Más que donaciones: una jornada para generar vínculos
En La Torre, los alumnos de Santa Marta compartieron actividades con los niños de la Escuela Rural Juan Ramón Carrizo y fueron protagonistas de una jornada marcada por el encuentro.
El objetivo del proyecto no se limita a responder a necesidades materiales. La propuesta busca compartir tiempo, jugar, acompañar y construir lazos, generando una experiencia significativa tanto para quienes reciben la ayuda como para quienes participan del viaje.
Ese intercambio convierte a “Multiplicando Panes” en una experiencia educativa que pone en práctica valores como la empatía, el compromiso y la responsabilidad con otras comunidades.
La solidaridad, en este caso, no se mide solamente por la cantidad de alimentos o prendas reunidas, sino también por el tiempo dedicado, los vínculos construidos y las experiencias compartidas.
Pilar también estuvo presente en La Torre
En esta edición, los estudiantes llevaron además un símbolo especial de su comunidad: merchandising del Sesquicentenario de Pilar, que permitió compartir con los niños y las familias de La Torre una parte de la identidad local en el marco de los 150 años de la localidad.
De esta manera, el viaje tuvo un significado doble. Por un lado, llevó la solidaridad de una comunidad que año tras año se compromete con el proyecto. Por otro, permitió que Pilar estuviera presente a cientos de kilómetros de distancia, compartiendo con otra comunidad un pedacito de su historia y de la celebración de su aniversario.
La experiencia de los alumnos del Colegio Santa Marta vuelve a poner en evidencia cómo una iniciativa nacida en una localidad puede trascender sus límites y generar encuentros con otras comunidades.
Así, “Multiplicando Panes” continúa tendiendo puentes entre Pilar y La Torre, demostrando que la solidaridad no entiende de distancias y que, muchas veces, el verdadero valor de ayudar está en animarse a viajar, compartir y conocer al otro.



