La cadena triguera argentina registró un desempeño destacado durante la campaña 2025/26, con nuevos máximos tanto en la producción como en la actividad industrial. Entre diciembre de 2025 y septiembre de 2026, la molienda de trigo acumuló 5.633.125 toneladas, el mayor volumen para ese período de los últimos 12 años.
De acuerdo con los datos difundidos por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, el volumen procesado representó un crecimiento del 2,8% respecto de las 5.476.463 toneladas registradas en el mismo período de la campaña anterior. Además, se ubicó un 8,2% por encima del promedio de los últimos diez años.
El resultado refleja el dinamismo de la actividad industrial y se inscribe en un ciclo triguero que alcanzó niveles históricos de producción y exportación, con una mayor disponibilidad de materia prima para abastecer tanto al mercado interno como a los destinos internacionales.
Una campaña con producción récord
La campaña 2025/26 finalizó con una producción de 27,9 millones de toneladas de trigo, un máximo histórico, sobre una superficie sembrada de 6,97 millones de hectáreas.
Para el ciclo 2026/27, las estimaciones oficiales proyectan una superficie implantada de 6,6 millones de hectáreas, lo que representa una reducción respecto del área del ciclo anterior.
Las exportaciones también alcanzaron niveles históricos
El desempeño de la producción tuvo su correlato en el comercio exterior. Durante la campaña 2025/26, los embarques de trigo alcanzaron niveles históricos, con una proyección de 18,5 millones de toneladas.
Hasta septiembre de 2026, las exportaciones acumulaban 15,94 millones de toneladas, de acuerdo con los registros oficiales.
Crecieron los envíos de harina de trigo
La recuperación también se reflejó en las exportaciones de productos industrializados. Entre diciembre de 2025 y septiembre de 2026, los envíos de harina de trigo rondaron las 450.000 toneladas.
La cifra representó un incremento del 14% en comparación con igual período de la campaña anterior y se ubicó un 27% por encima del promedio de las últimas cuatro campañas.
Estos indicadores muestran una evolución favorable de la cadena triguera, tanto en la producción primaria como en la industrialización y la inserción internacional de sus derivados.



