La Estancia La Pelada, a través de su cabaña Marcaojo, realizó el pasado 17 de julio una nueva edición de su tradicional remate anual de reproductores Braford y Brahman, donde comercializó la totalidad de la oferta con una fuerte demanda proveniente de distintas provincias del país y valores que reflejaron el buen momento que atraviesa la ganadería.
El gerente comercial de Estancia La Pelada, Eduardo Saint Martin, hizo un balance altamente positivo de la jornada y sostuvo que los resultados obtenidos representan una confirmación del camino que viene recorriendo la empresa en materia de mejoramiento genético.
“Fue un fin de semana muy movido porque veníamos preparando nuestro gran remate de julio. Presentamos una torada muy importante, que se mostró muy bien, acompañada por hembras preñadas y terneras de reposición. La respuesta del mercado fue muy buena”, señaló.
Valores que reflejan la demanda por la genética
Durante la subasta se vendieron 79 toros, integrados por 73 toros Braford de tres años y 6 toros Brahman PP de corral, alcanzando un promedio general de $8.853.165.
En el caso de los toros Braford, el valor promedio fue de $8.995.890, con precios que oscilaron entre $6.500.000 y $16.000.000.
Por su parte, los toros Brahman PP de corral promediaron $7.116.667, con un piso de $6.000.000 y un máximo de $9.200.000.
La oferta de hembras también mostró una firme demanda. Se comercializaron 80 vaquillonas Braford 3/8 preñadas y con servicio, con un promedio de $2.888.750, registrando valores entre $2.200.000 y $4.000.000.
A ellas se sumaron 100 terneras Braford para reposición, cuyo precio promedio fue de $1.490.000, con un mínimo de $1.350.000 y un máximo de $1.600.000.
En total, el remate concluyó con la venta de 259 animales, entre toros, vaquillonas y terneras.
Un mercado que volvió a respaldar el trabajo de Marcaojo
Para Saint Martin, los resultados obtenidos no fueron una sorpresa, sino la ratificación de que la genética desarrollada por la cabaña continúa siendo altamente demandada.
“La tranquilidad que nos deja este remate es saber que el biotipo Braford que hace La Pelada es el que hoy demanda el mercado argentino”, afirmó.
El directivo destacó especialmente el promedio alcanzado por los reproductores machos, al considerar que representa uno de los indicadores más importantes del negocio ganadero.
“Lograr ese promedio para los toros en el contexto actual es realmente muy halagüeño para nosotros. Es una confirmación de que vamos por el buen camino y de que hay una muy buena demanda de nuestros productos”, sostuvo.
El remate reunió a más de 40 compradores provenientes de diferentes provincias, mientras que la modalidad de comercialización combinó la participación presencial con ofertas telefónicas y la transmisión vía streaming a través de la plataforma de la empresa y Canal Ganadero.
“Nos acompañaron muchos clientes y amigos de distintos lugares del país. La participación fue presencial, pero también hubo mucha actividad virtual, lo que amplió el alcance del remate”, explicó.
La genética como herramienta para aprovechar el nuevo escenario ganadero
Más allá de los resultados comerciales, Saint Martin consideró que la ganadería argentina atraviesa una etapa favorable gracias a la creciente demanda internacional de carne vacuna.
El desafío del sector pasa por seguir invirtiendo en calidad genética para responder a las exigencias de los mercados.
“La Argentina tiene una oportunidad muy importante. En el mundo nos conocen por la calidad de nuestras carnes y hoy los mercados internacionales están demandando nuestros productos. Depende de nosotros trabajar con seriedad, profesionalismo y con el nivel sanitario y genético que el mundo exige”, señaló.
En ese contexto, remarcó que la inversión en genética no debe entenderse como un gasto adicional, sino como una herramienta para mejorar la productividad de los rodeos.
“No se trata solamente de reinvertir en ganadería, sino de poner la fábrica en el mejor funcionamiento posible para producir animales de elite. Los buenos precios que hoy tiene la hacienda permiten al productor reinvertir en genética, en instalaciones y en tecnología. Todo eso genera un círculo virtuoso que beneficia a toda la cadena y al país”, concluyó.




