miércoles, 8 de julio, 2026

Franck: niños del Jardín N° 124 participaron de una jornada sobre alimentación saludable

La propuesta estuvo a cargo de la licenciada en Nutrición Priscila Zuber y se desarrolló en el Jardín de Infantes N° 124. A través de cuentos, títeres y actividades recreativas, los niños conocieron los beneficios de incorporar frutas a la alimentación diaria.

Con el propósito de fomentar hábitos saludables desde los primeros años de vida, se llevó a cabo un nuevo taller de educación alimentaria en el Jardín de Infantes N° 124 de Franck, una iniciativa que buscó acercar a los más pequeños conocimientos sobre la importancia de una alimentación equilibrada de una manera didáctica y entretenida.

La actividad fue coordinada por la licenciada en Nutrición Priscila Zuber, quien desarrolló una propuesta especialmente adaptada para el nivel inicial, promoviendo el reconocimiento y la valoración de las frutas como alimentos fundamentales dentro de una dieta saludable.

La jornada se enmarca en las acciones de promoción de la salud que se impulsan en instituciones educativas, entendiendo que la infancia es una etapa clave para la formación de hábitos que perdurarán a lo largo de la vida.

Aprender a través del juego

Durante el encuentro, los niños participaron de un cuento protagonizado por títeres, recurso que permitió abordar de manera dinámica y participativa los beneficios nutricionales de distintas frutas y la importancia de incorporarlas al consumo cotidiano.

Mediante historias, personajes y situaciones adaptadas a la edad de los alumnos, se trabajó el valor de una alimentación variada y equilibrada, favoreciendo la participación activa de los pequeños y despertando su interés por conocer nuevos alimentos.

La propuesta combinó el aprendizaje con el entretenimiento, generando un espacio de intercambio donde los niños pudieron expresar sus experiencias y compartir conocimientos sobre las frutas que consumen habitualmente.

Creatividad para reforzar los aprendizajes

Como parte del taller, los alumnos confeccionaron y pintaron antifaces inspirados en distintas frutas, una actividad artística que permitió reforzar los contenidos abordados durante la jornada a través del juego y la creatividad.

Este tipo de recursos pedagógicos favorecen la incorporación de nuevos conocimientos de forma significativa, estimulando tanto la imaginación como el desarrollo de habilidades motrices.

Además de promover hábitos saludables, la actividad buscó fortalecer el vínculo entre el aprendizaje y las experiencias lúdicas propias de la educación inicial.

La familia, un actor fundamental

La propuesta no concluyó en el aula. Como complemento del taller, se entregó una actividad para realizar en el hogar junto a las familias, con el objetivo de incentivar el consumo de frutas y reforzar los mensajes trabajados durante la jornada.

Desde la organización destacaron la importancia de involucrar a madres, padres y cuidadores en este tipo de iniciativas, ya que los hábitos alimentarios se construyen tanto en la escuela como en el ámbito familiar.

Acciones de este tipo buscan generar conciencia desde edades tempranas sobre la importancia de una alimentación saludable, promoviendo elecciones nutricionales que contribuyan al crecimiento, el desarrollo y el bienestar integral de los niños.