jueves, 11 de junio, 2026

500 cartas para Malvinas: estudiantes de Esperanza homenajearon a los veteranos

La iniciativa impulsada por la Municipalidad y el Centro de Veteranos permitió que alumnos de cuarto grado conocieran de primera mano las historias de quienes participaron en la guerra y expresaran sus reflexiones a través de la escritura.

La memoria de la Guerra de Malvinas encontró una nueva forma de transmisión en Esperanza. A través del proyecto educativo municipal “74 estampillas: Una carta de paz por cada día de guerra”, estudiantes de cuarto grado de distintas escuelas de la ciudad escribieron un total de 479 cartas destinadas a veteranos y excombatientes, en una propuesta que busca fortalecer el vínculo entre las nuevas generaciones y quienes protagonizaron uno de los capítulos más significativos de la historia argentina reciente.

Las cartas fueron entregadas por el intendente Rodrigo Müller y la secretaria de Cultura y Educación, Gisela Beresvil, a integrantes del Centro de Veteranos y Combatientes de Malvinas “Oscar Colombo y René Müller”. Recibieron el material los veteranos Miguel Garbe, Sergio Oggioni y Omar Vogt, junto a familiares del excombatiente Hugo Landolt.

La iniciativa fue desarrollada de manera conjunta entre la Municipalidad de Esperanza y el Centro de Veteranos, con el objetivo de promover la reflexión, el reconocimiento y la construcción de memoria colectiva a partir de experiencias directas y testimonios en primera persona.

Un puente entre generaciones

El proyecto permitió que cientos de niños y niñas se acercaran a la historia de Malvinas desde una perspectiva humana y cercana. Antes de escribir sus cartas, los estudiantes participaron de encuentros y charlas en sus escuelas, donde los veteranos compartieron vivencias, recuerdos y reflexiones sobre el conflicto bélico de 1982.

A partir de esas experiencias, los alumnos plasmaron en sus escritos preguntas, agradecimientos, mensajes de respeto y sentimientos vinculados a los relatos escuchados.

La secretaria de Cultura y Educación, Gisela Beresvil, destacó el valor de la propuesta al señalar que “este proyecto tiene un enorme valor educativo y humano porque permite que los chicos y chicas conozcan nuestra historia desde las voces de quienes la protagonizaron. Cada carta representa una muestra de respeto, de agradecimiento y de compromiso con la memoria”.

Asimismo, remarcó que “escuchar a los combatientes, conocer sus historias y expresar sus sentimientos a través de la escritura es una experiencia que deja huellas y fortalece valores fundamentales para nuestra comunidad”.

Las cartas serán exhibidas en el Día de la Bandera

Tras recibir el material, los veteranos y sus familias iniciarán la lectura de cada una de las cartas enviadas por los estudiantes. Posteriormente, las producciones formarán parte de una muestra especial que será exhibida durante el acto por el Día de la Bandera.

La ceremonia se desarrollará el próximo 19 de junio, a las 13.30, frente al Palacio Municipal de Esperanza, donde además los mismos alumnos que participaron del proyecto realizarán la tradicional promesa de lealtad a la Bandera Nacional.

De esta manera, las cartas se convertirán también en un símbolo visible del compromiso de la comunidad educativa con la memoria, la paz y el reconocimiento a quienes defendieron la soberanía argentina en las Islas Malvinas.

Participación de nueve instituciones educativas

La propuesta contó con la participación de estudiantes de cuarto grado de la Escuela Nº 314 “José de San Martín”, Escuela Nº 315 “Aarón Castellanos”, Escuela Nº 316 “Guillermo Lehmann”, Escuela Nº 1075 “Centenario de la Colonización”, Escuela Nº 1368 “Maestro Gregorio Donnet”, Escuela Nº 6401 “Jorge Newbery”, Escuela Particular Incorporada Nº 1013 “San José”, Escuela Particular Incorporada Nº 1019 “Nuestra Señora del Huerto” y la Escuela Normal Superior Nº 30 “Domingo Faustino Sarmiento”.

La importante cantidad de cartas entregadas refleja el alcance de una iniciativa que trasciende el ámbito escolar y busca consolidar una memoria activa, basada en el diálogo, el respeto y la transmisión de valores entre generaciones.

Más que una actividad educativa, “74 estampillas” se convirtió en un ejercicio de construcción colectiva de identidad, donde la historia dejó de estar únicamente en los libros para cobrar vida a través de las voces de sus protagonistas y de la mirada sensible de los más jóvenes.